Relatos y memoria

Blog de calcetería tradicional

Historias, técnicas y archivos personales de Macu García y del taller familiar. Documentos para que cualquier persona entienda qué hay detrás de cada par de medias.

7 de noviembre de 2025

Hagamos un poco de historia de las Medias o Calzas

Por Immaculada (Macu) Garcia i Silvestre

Hagamos un poco de historia de las medias o calzas. Desde los tiempos legendarios, los hombres y las mujeres cubren la pierna y el pie para protegerlos del frío y de la aspereza del suelo. Lo hacen con una pieza imprescindible en la indumentaria: la media o calza, que también ha servido como elemento de lujo.

Las medias son una pieza fundamental que desde la antigüedad se ha utilizado para la protección y el abrigo de las piernas. El algodón, la lana, el hilo y la seda han sido los materiales más empleados para su elaboración.

Evolución histórica y técnica

Hasta el 1600 se tejían a mano en seda, algodón y lana. En el siglo XVI dejaron de confeccionarse en tela para pasar a las que nos han llegado a nuestros días, tejidas por artesanos con cinco agujas.

En el siglo XVII ya había medias tejidas a mano y otras a máquina, pero en el siglo XVIII las calzas tejidas a mano ganaron popularidad, tendencia que continuó hasta el siglo XX. Se elaboraban tanto para uso personal como para aumentar los ingresos familiares, como actividad principal o simplemente como entretenimiento, motivo por el cual se difundieron ampliamente entre los campesinos.

Reciben nombres diferentes según la largura: media calza si llega a la rodilla y calza si la sobrepasa.

Fabricación e inventos clave

El primer telar para hacer medias comenzó a funcionar en Inglaterra en 1589, creado por William Lee, teólogo sin trabajo que quería aliviar la tarea de su mujer, la calcetera Mary Pastor. El invento era tan avanzado que se percibió como una amenaza para los puestos de trabajo.

No fue hasta el 1657 cuando el gobierno republicano inglés concedió licencia a la Compañía de los Calceteros del Telar de Londres y aprobó medidas para impedir su exportación. Ya era tarde: en 1656 se había instalado en París el primer telar de medias, copiado en secreto por orden de Colbert, ministro del Rey Sol.

En el siglo XIX muchas medias se tejían en máquinas semimanuales. Algunas eran todas de una pieza, sin costura, tejidas en una máquina circular inventada por el americano Isaac Lamb en 1864. Otras llevaban la costura al lado o detrás. En 1879 William Shaw presentó la primera máquina circular específica para la fabricación de medias.

Materiales y estilos a lo largo del tiempo

En el siglo XVIII las medias llegaban desde los pies hasta debajo de las rodillas; en el XIX se alargaron por encima de ellas. También aparecieron las de seda artificial (rayón), muy populares hasta el 1937, cuando Wallace H. Carothers patentó el hilo de nailon. A finales de los años treinta aparecieron las calzas de nailon.

Los diseños antiguos muestran espigas laterales caladas, rayas, dedicatorias (“RECUERDO DE / MARIA NAVARRO”) o motivos florales bordados en sedas polícromas, hilo de oro y de plata. Abundan las calzas lisas con una franja tejida en la parte superior y ejemplares con iniciales bordadas.

La decoración dependía de la posición social: desde una simple muestra hasta bordados profusos en plata y oro. La coloración jugaba con lisos, rayas y cuadros para dar vistosidad.

Documentos notariales

En los documentos notariales, auténticas cajas del tiempo, encontramos decenas de referencias:

“...Otrosí; se halló recaer; tres pares de medias de seda de muger y, de diferentes colores, muy usadas, que justipreciaron valer seis libras...”

En el documento de partición de bienes de Rita Verdú (Monòver, 16 de febrero de 1771) se lee:

“...unas medias coloradas con cuadritos blancos...”

Materias primas

Seda

La oruga que se alimenta de la morera es el único insecto cuya vida depende completamente del hombre. El gusano de seda (Bombyx mori) ha sido estudiado durante siglos. En 1977 la producción mundial de capullos frescos fue de 400.000 toneladas, con más de la mitad procedente de China, Corea y la India.

En el Estado español solo se producía en las Canarias y en Murcia, en cantidades reducidas destinadas sobre todo a la medicina y la cosmética. Antes de que el secreto de la seda se escapara de China (s. II dC), a Occidente llegaban los tejidos pero no el proceso de obtención.

La obtención del hilo requiere ahogar el gusano dentro del capullo, sumergirlo en agua a 90 °C para ablandar la sericina y extraer el filamento maestro con escobillas. A partir de varios filamentos se obtiene el hilo final, cuya torsión determina la textura y el brillo del tejido.

Rayón de viscosa

En el siglo XVIII el francés Réaumur imaginó fabricar seda sin capullos. En 1885 el conde Hilarie de Chardonnet patentó la primera seda artificial y la presentó en la Exposición Universal de 1889. Disolvía nitrato de celulosa en alcohol y éter para obtener viscosa. Es una fibra manufacturada a partir de celulosa regenerada, con cadenas más cortas y menos cristalinas que el algodón.

Curiosidades

Príncipes, nobles y hacendados gastaban fortunas en medias. En la corte de Enrique VIII algunos nobles lucían medias de seda azul y carmesí con bordados en oro y piedras preciosas.

Las medias eran tan apreciadas que se gravaban impuestos, se establecían normas de fabricación y se combatía el contrabando. Valencia vivió un gran esplendor en el siglo XVIII confeccionando medias de seda carmesí destinadas a las cortes europeas.

En días sin vida social se sustituía la seda por lino o lana, y a partir de la segunda mitad del siglo XVIII el algodón ganó terreno con las importaciones británicas. Durante siglos las medias se llevaban a la vista, así que era vital llevarlas impecables.

Las damas que rodeaban a Napoleón llevaban túnicas ligeras que dejaban ver los tobillos, y la emperatriz Josefina poseía más de cien pares de medias blancas. En muy raras ocasiones las mujeres renunciaban a esta pieza.

Lligacames (Ligas)

Los lligacames consisten en cintas que sujetan la media por la parte superior, a menudo bordadas con frases o dibujos. Según la posición económica, podían ser simples o sorprendentemente elaboradas.

Bibliografía

  • Paniagua, Victoria. Breve Historia de la ropa interior femenina. Madrid, 1978.
  • Lombardi, Paolo & Shiaffino, Mariarosa. ¡Oh, las medias!. Madrid, 1986.
  • La Seda a Espanya.
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